Cogidas de la mano

No quiero que seas mi mujer, ni yo ser tu hombre.

No quiero que formemos un matrimonio ni que firmemos nada.

No quiero promesas ni sacramentos.

Y tampoco quiero hipotecas ni compromiso.

Ni un ‘para toda la vida’.

No quiero tus sueños, ni que los míos sean los tuyos.

Quiero liarme contigo todos los días y vivir una aventura cada fin de semana.

Quiero que nos enrollemos y hagamos el amor.

Quiero que no sepamos cómo llamarnos.

Lo que quiero es quererte y que me quieras, amarte y respetarte como tú a mí.

Que soñemos de día.

Que tus sueños sean los tuyos y que los míos sean los míos.

Y que soñemos cogidas de la mano.